La Navidad en el punto de mira.

Sí, sí, todavía queda hasta que llegue la Navidad propiamente dicha, pero seguro que ya estás viendo, cada vez que vas al súper o cada vez que pasas por delante de una pastelería tradicional, un montón de turrones, polvorones y mazapanes.

Y es que la oferta es tanta, y tan temprana, que hay familias que comienzan a consumir los típicos dulces navideños antes de tiempo… y ya sabemos en lo que eso se traduce: michelines, grasa y aumento de peso.

Por lo tanto, nuestro objetivo de cara a las Navidades ha de ser coherente; y lo coherente sería no engordar durante estas fechas aunque eso signifique que tampoco adelgacemos.

¿Cómo conseguirlo?

  • No compres turrones, mazapanes o polvorones, hasta la misma semana de Navidad. De este modo, evitarás las tentaciones.
  • Si no está en tu mano tomar esa decisión, aléjate de ellos todo lo que puedas. Si tu madre o tu padre los saca para la sobremesa, toma tu café y ve a tu cuarto a descansar, así no tendrás que ver cómo los demás los comen.
  • Deja su consumo exclusivamente para los días clave: tómalos sólo durante la cena de NocheBuena, la comida de Navidad y la cena de NocheVieja.
  • Para no hincharte mucho durante las copiosas comidas de las celebraciones, intenta compensar con el resto de comidas del día. Toma un almuerzo ligero los días de NocheBuena y NocheVieja, y una cena liviana el día de Navidad.
Si sigues estos tips básicos, tal vez no adelgaces durante estas fechas pero tampoco engordarás, lo que supondrá todo un triunfo.