Cuando hacemos dieta lo más difícil es comer fuera de casa, porque muchas veces no sabemos a ciencia cierta de que manera preparan lo que comemos y que ingredientes utilizan.
Por eso, si comes afuera muy seguido debes prestar mucho atención a como se componen los platos. Por ejemplo, hay comidas en los restaurantes o pisos de comida de los shoppings que son muy engañosos. El caso más típico son las ensaladas, que a veces nos engañamos pensando que no engordan. Muchas de las ensaladas que se venden contienen croutones de pan frito, pollo salteado en aceite, trozos de panceta, jamón, queso, nueces, almendras, mayonesa, todos alimentos que podrían hacer peligrar nuestra dieta cuando aparentemente estamos comiendo una “inofensiva ensalada”.
También hay que tener cuidado cuando pedimos un jugo exprimido de naranja, ya que para hacer un vaso largo de zumo se utilizan 4 naranjas y muchas veces también le agregan azúcar. Es preferible pedir agua mineral, soda, o gaseosa light.
Cuidado con las bebidas energéticas. En muchos gimnasios está de moda beber una lata de bebida energetica al finalizar la clase. Hay que saber que estas bebidas sólo son recomendadas para deportistas de alta competición, para las que vamos al gimansio tres veces por semana con el fin de adelgazar o mantener el peso, la mejor bebida es el agua, que no nos aporta calorías y que nos brinda la hidratación necesaria.
Foto por Suavehouse13
