ene 25
Es una de las técnicas que recientemente he conocido y de las que más me gustan, sin duda alguna. Los alimentos tienen un sabor más bueno, no necesitamos aceite ni ningún tipo de grasa para la cocción, por lo que reducimos calorías y además podemos cocinar más de un plato a la vez con el mismo fogón, ahorrando en gas o electricidad.
A tener en cuenta al cocinar al vapor:
- Debéis adquirir un utensilio para este tipo de cocción. Puede ser una simple rejilla adaptable a vuestras ollas, un aparato eléctrico o bien una olla específica para vapor o una vaporera de bambú.
- Si optáis por la rejilla (es lo más económico; por unos 3 euros las podéis encontrar) debéis tener en cuenta que cuando el agua empiece a hervir no deberá traspasar al compartimento de los alimentos. Así que ajustad la cantidad de agua para que esto no pase.
- Cortad los trozos de verduras de un tamaño similar para que todas se cuezan al punto.
- Si cocináis carne o pescado, es mejor hacerlo en trozos más bien grandes. Los trozos pequeños se pueden secar mucho.
- Si añadís al agua de cocción alguna especia como el romero por ejemplo, aromatizaréis la comida.
- Si lo preferís podéis condimentar la carne o el pescado antes de introducirlo en la vaporera. Añadís sal, pimienta, especias y si queréis un chorrito de aceite de oliva.
¡Os aseguro que este tipo de cocción engancha! Así que animaos a probarla para variar el típico hervido y “a la plancha”
Foto: jlori
