
Es indiscutible decir que las bicicletas elípticas están de moda. Son ideales para combinar con nuestra dieta de adelgazamiento pues nos harán gastar calorías y quemar grasa, tonificaremos los músculos de piernas, glúteos, abdominales y brazos y nos proporcionará, como cualquier deporte, un estado de ánimo más alegre.
Podemos tener una bicicleta elíptica en cualquier lugar de nuestra casa ya que existen algunas de tamaño pequeño pero adecuado, que, aunque no pasarán desapercibidas, el beneficio que nos aportarán bien valdrá el espacio que ocupan.
El impacto en las articulaciones es menor con esta máquina que con otras y además el ejercicio que realizamos con ella es mayor en menos tiempo. También tiene la ventaja que se puede pedalear hacia atrás así que podemos trabajar un número mayor de músculos a la vez que realizamos un ejercicio cardiovascular.
Gracias a la bicicleta elíptica estarás realizando varios movimientos a la vez y no uno solo como cuando salimos a correr o a montar en bici. A diferencia de la bicicleta estática, que puede llegar a aburrir, pues la parte superior no trabaja nada, la bici elíptica te hará trabajar también los brazos y toda la parte superior del cuerpo por lo que la pérdida de volumen será proporcionada.
Así pues, la bicicleta elíptica se ha ganado su fama justamente a base de hacernos sudar y de ayudarnos a perder peso de manera equilibrada y armoniosa.
Foto: Tara Angkor Hotel

Cualquier dieta resultará mucho más eficaz si la complementamos con unos minutos de ejercicio tres veces a la semana. Uno de los deportes más eficaces es el atletismo.
Para empezar a correr no hace falta nada más que tener ganas. Correr es gratis, no necesitas más que unas zapatillas de deporte y ropa cómoda. Busca un lugar en tu ciudad en el que no haya demasiadas cuestas, sobretodo si nunca has salido a correr con anterioridad. Lo primero que has de hacer es olvidarte de la vergüenza. Muchas chicas no salen a correr por la calle por culpa de sus complejos y esto es un error. Es verdad que la mayoría de gente que vemos haciendo footing tienen un cuerpo saludable, pero eso no debe frenarnos. Pensad que la gente que os mire estará pensado que ellos mismos deberían salir a correr, por su salud, y que en realidad, no os juzgan si no os admiran.
Superada la vergüenza, lo siguiente es calentar. Siempre antes de realizar cualquier ejercicio hay que calentar los músculos y las articulaciones. Para los tobillos realizaremos movimientos rotatorios hacia uno y otro lado. Para los músculos de las piernas los estiraremos sobre una valla o intentaremos tocarnos los pies con las puntas de los dedos.
El primer día no hace falta que corráis mucho tiempo. Pensad que debéis conseguir que esta actividad sea gratificante, así que nada de machacarse. Podéis empezar con unas series: corréis durante un minuto, descansáis y volvéis otro minuto. Si se os hace corto o veis que aguantáis podéis aumentar en intervalos de 30 segundos cada serie. Realizad al menos 10 series. Al final de la sesión habréis corrido un mínimo de 10 minutos.
Seguid con las series durante un tiempo. Pronto os daréis cuenta que podéis correr durante más minutos cada vez. Intentad llegar a los 30 minutos sin hacer ninguna pausa. Correr a velocidad media durante este tiempo gasta unas 400kcal (aunque depende de nuestro propio peso). Repetidlo tres veces a la semana y será más que suficiente.
Foto: lululemon athletica