Saltar a la comba.

octubre 4th, 2011 No hay comentarios »

comba Saltar a la comba.

Por extraño que os pueda resultar en un principio, saltar a la comba es uno de los deportes más completos que existen y magníficos para ayudar a perder peso durante una dieta de adelgazamiento. Saltar a la cuerda no es un juego exclusivo para niños sino que sus beneficios son excelentes también para los adultos. Es una actividad barata, que no requiere demasiado espacio y que con pocos minutos al día nos ayudará enormemente.

Gracias a la comba aumentaremos nuestra capacidad pulmonar, fortaleceremos las piernas y también los brazos, la zona abdominal y los glúteos. Y además, como es un deporte cardiovascular, ayudaremos a nuestro corazón a estar más sano.

Existen estudios que demuestran que saltar a la comba durante 10 minutos equivale a correr durante 30, así que ¡manos a la obra!

¿Qué necesitamos?

Necesitaremos una cuerda, mejor profesional, como la de los boxeadores. Si es de cuero, mejor. Se moverá con más velocidad que las demás y nos será más fácil saltar. Puede ser con cuenta saltos, pero esto es opcional.

Ropa cómoda. Es obvio, pero no hay que olvidar unas buenas zapatillas que amortigüen el impacto.

En el caso de las mujeres, os recomiendo un buen sujetador deportivo.

Una última recomendación: aprended a saltar como los boxeadores, con los pies juntos, levantándoos poco del suelo con cada salto, y una velocidad alta. Es mucho más fácil y más efectivo.

foto: frodig

 

Adelgazar nadando.

septiembre 20th, 2011 1 Comentario »

nadar Adelgazar nadando.

De todos es sabido que uno de los deportes que más ayuda en los planes de adelgazamiento es la natación. Su práctica no produce impacto en las articulaciones, por lo que cualquier persona (por pesada que sea) puede realizarlo sin miedo a sufrir dolores posteriores. Además, con media hora de ejercicio a una velocidad m0derada podemos perder unas 250kcal.

La natación nos ayudará a afinar y tonificar todo nuestro cuerpo, dotándolo de un aire más liviano, siempre que se realice sin sobre esfuerzo. Es bueno comenzar fuera de la piscina, calentando músculos y articulaciones como haríamos con cualquier otro deporte. Después, una vez en el agua, hay que nadar unas piscinas de calentamiento. Siempre a nuestro propio ritmo, sin importarnos lo que hace el de la calle de al lado. Seguidamente incrementaremos la velocidad, sin forzar demasiado e iremos añadiendo más minutos a la sesión a medida que nuestro fondo físico nos lo permita. Lo ideal sería unos treinta minutos, sin olvidarnos de estirar al salir (para evitar lesiones).

Y si lo que quieres es coger un poquito de músculo puedes complementar las piscinas con algunos ejercicios como éstos:

  • Brazos: con el agua cubriendo los hombros, coloca los brazos en forma de cruz, con las manos abiertas y a la altura de tus hombros. Muévelos de delante hacia atrás 15 veces.
  • Piernas: con el agua hasta la cintura, sube la pierna derecha flexionada hasta la cadera, estírala y vuelvela a flexionar. Baja y repite con la otra pierna. 15 veces por pierna.
Es bueno realizar 3 series de cada ejercicio, con lo que harás un total de 45 repiticiones de cada uno.
Y por último recuerda que si no estás acostumbrado a realizar ejercicio físico no puedes llegar y estar una hora a un ritmo acelerado porque no será bueno para tu cuerpo (y seguramente tampoco para tu mente). Empieza siempre poco a poco, conociendo tus límites y tu físico. Eso es lo que realmente te ayudará a progresar de manera adecuada y constante.
Foto: Jim Bahn

 

Este blog es solo una orientación, en ningún caso sustituye al nutricionista.