Qué nos hace engordar y cómo podemos remediarlo.
Muchos son los motivos que pueden llevarnos a comer más de la cuenta con el inherente aumento de peso que eso conlleva. Algunos son fruto del ritmo de vida que la sociedad actual nos obliga a llevar y otros recaen más en nuestra propia voluntad. De cualquier modo, hoy elaboramos una lista sobre cuáles son los principales motivos por los cuales engordamos y cómo evitarlos que esperamos os sea de ayuda para decidiros a comenzar una dieta de adelgazamiento que os lleve a una vida más saludable, o para motivaros si ya estáis en ello.
- La depresión o la ansiedad: algunas personas cuando se sienten mal, decaídas o han pasado un mal trago, tienden a recurrir a los alimentos hipercalóricos para sentirse mejor.
- El estrés: llevar una vida muy ajetreada puede repercutir en no tener tiempo para elaborar menús saludables y ligeros.
- Poco tiempo para comer: si estás en el trabajo y sólo tienes una hora para comer, es posible que caigas en la tentación de acudir a restaurantes de comida rápida.
- La costumbre: hay personas que están habituadas a terminar todo lo que hay en el plato sistemáticamente.
- La gula y la falta de autocontrol: en ocasiones, aunque no sentimos apetito, no podemos parar de comer hasta notar el estómago lleno.
- El desánimo: cuando por algún motivo nuestra dieta no da el resultado esperado perdemos la motivación y volvemos a los malos hábitos alimenticios.
- La autoconvicción de que no podemos cambiar: algunas personas que han acarreado el sobrepeso durante toda su vida tienden a pensar que “son así” y que nada lo puede cambiar.
- No recurrir a la comida si estamos pasando una mala racha de bajo ánimo. Intentar buscar el placer en otras actividades como el deporte, empezar una colección, leer, escribir, pasear, hacer planes con amigos o con la familia…
- Si el estrés domina tu vida, ¡cuidado! Intenta darte un tiempo al día para ti y los tuyos y pon atención a la comida cuando estés tomando algún plato. Si no puedes desconectar del trabajo o la casa mientras comes, tendrás tendencia a ingerir más cantidad.
- Si tienes poco tiempo para comer en el trabajo recurre al tupper. Podrás llevarte menús saludables de casa, gastarás menos y comerás mejor.
- Si por costumbre terminas el plato siempre, te pongan la cantidad que te pongan, intenta comer en plato de postre. Dejarás el plato limpio sin pasarte.
- En cuanto a la gula, esta es una de las más difíciles de evitar. La única forma de solucionar el problema es ser conscientes de que nuestro cuerpo no necesita seguir comiendo si ya nos sentimos saciados. Si no sientes hambre, no fuerces a tu estómago.
- Si estás desanimado porque las dietas no te funcionan, plantéate qué haces mal. Lleva un diario de comidas y si estás estancado, prueba a realizar un deporte diferente y a innovar en menús.
- Por último y casi el más importante, todo el mundo puede adelgazar, por lo tanto tú también puedes hacerlo. Sólo es cuestión de proponérselo. Busca casos familiares, de amigas o parientes que hayan perdido peso. Si ellos han podido, da por seguro que tú también.

